domingo, 16 de junho de 2013

ONU denuncia: Marrocos persegue os saharauis que usam o seu traje tradicional


 


A Perita independente do Conselho de Direitos Humanos da ONU denuncia o assédio e perseguição do ocupante marroquino contra as tradições saharauis. O regime marroquino, desde a ocupação do Sahara Ocidental, empreendeu uma política de aculturação sistemática que começou por trocar os nomes das cidades do Sahara Ocidental (substituindo, por exemplo, “El Aaiun” por “Laaiun”. No âmbito dessa política de aculturação, o regime de ocupação ameaça e persegue os saharauis que envergam o seu traje tradicional, distinto do marroquino.

No relatório apresentado ao Conselho de Direitos Humanos da ONU afirma-se:

“A Perita independente assinalou uma inquietante tendência: alguns saharauis deixam de envergar o seu traje tradicional distintivo ou hesitam em fazê-lo porque se sentem ameaçados ou perseguidos. A Perita independente recorda que as autoridades locais têm a obrigação de proteger a realização dos direitos culturais contra as ingerências de terceiros e que, como o explicou o Comité dos direitos económicos, sociais e culturais, a obrigação de respeitar e de proteger o direito de cada um a exercer as suas próprias práticas culturais deveria ser considerada como uma obrigação fundamental em virtude del parágrafo 1 a) do artigo 15 do Pacto internacional relativo aos direitos económicos e sociais e culturais 37. Pede insistentemente às autoridades locais que se ocupem deste problema e que se tomem medidas para promover uma cultura de tolerância e de diversidade cultural”.

A Perita independente da ONU constatou esta falta de tolerância e de respeito pela diversidade cultural depois de ter sido aprovada a nova “Constituição” marroquina de 2011 que dez respeitar a cultura hassania.


Fonte: wshrw.org

sexta-feira, 14 de junho de 2013

MINURSO prepara-se para despedir metade dos seus empregados marroquinos


Várias fontes informativas da cidade ocupada de El Aaiún, asseguram que a gestão da missão da ONU no Sahara, a MINURSO, estaria a destituir dos seus postos, cerca de metade do pessoal marroquino. A fonte também acrescenta que alguns dos efetivos despedidos, estavam há mais de 15 anos ao serviço da MINURSO.

A mesma fonte informa que Wolfgang Weisbrod-Weber, Representante Especial e Chefe da Missão das Nações Unidas para o Referendo do Sahara Ocidental (MINURSO), já teria anunciado esta expulsão aos trabalhadores de nacionalidade marroquina, que desenvolviam atividades nas cidades do Sahara Ocupado.

Wolfgang Weisbrod-Weber com o SG da ONU, Ban Ki-moon

Recorde-se que, em julho de 2012, o mesmo aconteceu a vários efetivos marroquinos “tendo por base relatórios internos que asseguram que algumas pessoas efetuam trabalhos de espionagem sobre todos os movimentos dos membros da MINURSO e que o fazem há mais de duas décadas”. Esta situação já fora denunciada anteriormente pelo próprio Christopher Ross que imputou às autoridades marroquinas a “escuta de comunicações” entre a sede da Missão das Nações Unidas para o Referendo no Sahara Ocidental em El Aaiún e a sede da ONU, em Nova Iorque.

Fontes: FuturoSahara.net + WSHRW

“Espanha passou de primeiro para último na lista de doadores do Sahara Ocidental”



Entrevista do InfoLivre ao primeiro-ministro da República Saharaui, Abdelkader Taleb Oumar, após os mais recentes acontecimentos no Sahara Ocidental

Do seu ponto de vista, a ONU deveria reformar-se para fazer frente aos problemas atuais. Não compreende por que razão alguns países têm direito de veto no Conselho de Segurança. 
Segundo o diplomata, o Governo de Mariano Rajoy não avançou nada em relação ao assunto saharaui, tal como os seus antecessores.

Na celebração do 40.º aniversário da fundação da Frente Polisario e após o anúncio de que a missão da ONU para o referendo saharaui (MINURSO) é renovada um ano mais sem incluir entre as suas competências o supervisionamento dos direitos humanos, a ex-colónia espanhola aproxima-se de uma situação de abismo que muitos peritos vêm como um precedente que poderá desembocar num conflito de alta intensidade.

O primeiro-ministro da República Saharaui, Abdelkader Taleb Oumar, analisa o contexto atual do Sahara, o papel que joga a comunidade internacional através das Nações Unidas e os vínculos afetivos que ambos os países – Sahara e Espanha. O dirigente saharaui visitou durante estes dias Espanha por motivo da participação nas jornadas organizadas pela Universidade Autónoma de Madrid acerca do conflito e sua história.


Tras cuarenta años de lucha, el conflicto saharaui continúa estancado. Tras los últimos acontecimientos, ¿hacia dónde se dirige?

Respuesta: En estos momentos estamos pendientes de la mediación que pueda hacer Naciones Unidas. Próximamente vendrá a visitar la zona un enviado especial. Este organizará actos bilaterales con las dos partes del conflicto para preparar la próxima ronda de negociaciones. Paulatinamente esperamos que el diálogo avance, ya que la propuesta de Marruecos de crear una autonomía no convence a nadie y está caduca. Hay que buscar otros caminos adaptados al nuevo contexto que se está fraguando en la zona.

También es necesario apuntar que cada vez son más las voces que consideran necesaria la creación un mecanismo que amplíe la misión de la ONU para el referéndum saharaui (MINURSO) con el fin de que este pueda controlar el cumplimiento de los derechos humanos. Marruecos rechaza esto pero la convicción del pueblo saharaui es cada vez mayor con respecto a sus propios derechos.

En los últimos meses se ha producido un aumento de la violencia. ¿Esto puede desembocar en la vuelta a las armas del Frente Polisario?

R.: La gente está impaciente y la comunidad internacional debe dar signos claros con el objetivo de mantener la esperanza de los saharauis. Si la población pierde la confianza en la vía pacífica y se concluye que no es el camino más eficaz se puede dar una vuelta a las armas por parte del Frente Polisario.

¿Cuál es la línea que se debe superar para que eso suceda?

R.: En la comunidad internacional deben ser conscientes de que la paciencia de la población saharaui se está agotando. No se puede decir una fecha determinada para que algo así suceda porque todo depende de las circunstancias concretas de cada momento. Pero, insisto, es absolutamente necesario que haya avances en el campo de derechos humanos.



¿Qué espera de la renovación de la MINURSO al año que viene, en el 2014?

R.: Esperemos que durante este año se produzcan los avances deseados y que al fin la ONU cumpla sus propias resoluciones.

¿Cree que es factible que determinados países intervengan directamente en el conflicto al margen de la ONU?

R.: Hasta ahora la intervención la hacen a través de Naciones Unidas y respetan las resoluciones del Consejo de Seguridad. Estos países apoyan los esfuerzos del secretario general y del enviado personal. No creo que eso cambie mucho en un futuro.
  
¿Cuál cree que es el problema principal de la ONU? ¿Por qué este organismo se ha visto deslegitimado en los últimos años?

R.: Desde el punto de vista jurídico, teórico o moral las cosas parecen estar claras. Pero lo cierto es que no es así. A la hora de tomar posiciones, los intereses de cada país prevalecen sobre los derechos humanos. Esto es un auténtico drama. Muchos expertos dicen que Naciones Unidas ha fracasado y exigen reformas para cambiar los mecanismos de intervención. Por ejemplo, en el caso saharaui, Francia siempre ha obstaculizado la aplicación de las resoluciones de Naciones Unidas por sus intereses económicos en la zona.

¿Cómo se puede resolver este gran problema de la ONU? ¿En qué sentido se debería reformar?

R.: La comunidad internacional lo está negociando desde hace bastantes años y muchos hablan de que la estructura de hoy de Naciones Unidas no corresponde a los nuevos cambios mundiales, sino a la etapa de la Guerra Fría. Yo no soy alguien que pueda resolver estas cuestiones.

Además del problema político también existe una crisis humanitaria. ¿La crisis que se vive en Europa es una excusa para rebajar las ayudas humanitarias?

R.: Todo el mundo sabe que hay una crisis en Europa, especialmente en los países mediterráneos, y se están acometiendo duros programas de ajuste. Esto ha tenido un impacto importantísimo en el día a día de los saharauis. Las ayudas para el desarrollo de proyectos, el dinero destinado a emergencias de todo tipo, las subvenciones de iniciativas solidarias. Todo eso se ha reducido notablemente y en los campamentos tiene repercusiones directas. En el caso de España, la reducción de ayudas es especialmente apreciable, ya que ha pasado de ser el primero en la lista de donantes a ser el último. Estos países tienen que entender que defendemos una causa justa. El deber de la comunidad internacional, ya que no resuelve el conflicto, es crear las condiciones pertinentes para que la sociedad no desespere.

Expertos en cooperación han recomendado a los países desarrollados que destinen un porcentaje fijo anual de su PIB a ayuda humanitaria. ¿Es esa la solución para que un país como el Sáhara Occidental salga de la pobreza?

R.: Efectivamente eso sería una medida excepcional. Algunos incluso invitaban a donar un 0,7% de la riqueza nacional de estos países. Pero con la crisis todo esto se ha esfumado. No obstante, hay que persistir y seguir exigiendo la solidaridad entre los pueblos. La ayuda mutua es vital para el desarrollo de la humanidad.

Y en este contexto, ¿cómo valora la posición adoptada por España durante las últimas décadas?

R.: Esta es otra dificultad realmente grave. España, que es la expotencia colonizadora, y que lo sigue siendo aún hoy en día, no ha jugado el papel que debería. De hecho, fue quién creó gran parte del problema al entregar el territorio saharaui a Marruecos y Mauritania en 1976. Desde Madrid siempre se alega que lo que se entregó fue la administración, no la soberanía. También se posicionan con el derecho a la autodeterminación pero ellos se quedan aquí sin hacer ningún esfuerzo. Ahora mismo la sociedad civil española es la que está haciendo este esfuerzo. La posición de los gobiernos españoles siempre ha estado muy alejada de las impresiones de sus ciudadanos. En muchas ocasiones, los políticos españoles incluso se han situado mucho más cerca de las pretensiones marroquís.


¿Ha hablado durante estos días de visita a España con algún representante de Cooperación de España? ¿En qué dirección se están moviendo los vínculos entre ambos países?

R.: No, no he mantenido conversaciones con nadie cercano al Gobierno. Por nuestra parte seguimos colaborando con diversos movimientos solidarios e instituciones que organizan actos y ponen el debate en la calle. Con el Gobierno mantenemos el contacto. Sin embargo, no escondemos que es triste ver que este Ejecutivo no está haciendo nada diferente al Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero. Todo sigue en la misma línea.

¿Es factible el reconocimiento en el medio plazo por parte de España?

R.: Bueno, esto vendrá. No se cuándo pero seguramente llegará. Evidentemente, nosotros queremos que llegue lo antes posible.

¿Cómo ven los ciudadanos del Sáhara a España?

R.: Los ciudadanos saharauis tienen un gran aprecio por la ciudadanía española. Especialmente fuertes son los vínculos que se han creado gracias a los programas que envían niños saharauis a España durante los meses de verano. Estas iniciativas hacen que haya un gran sentimiento de amistad y cariño. También hay mucha afinidad con ciertos ayuntamientos y comunidades autónomas. Las críticas son exclusivamente para los sucesivos Gobiernos españoles de las últimas décadas.

¿Hay esperanza? ¿Hay futuro para el Sáhara?


R.: Estamos celebrando el cuarenta aniversario del Frente Polisario. Antes no teníamos experiencia ni medios técnicos pero, en la actualidad, la mayoría de los ciudadanos aceptan al Polisario como la organización política que representa al pueblo saharaui. Hoy en día existen las condiciones para sacar un mayor provecho de los medios humanos y materiales. Y debemos seguir en esa línea. Tenemos todas las esperanzas puestas en que vamos a alcanzar nuestros objetivos.

Frente Polisario pede à ONU que crie um fundo para que Marrocos pague pelo saqueio dos recursos naturais no Sahara Ocidental


A situação nos acampamentos de refugiados saharauis de Tindouf, Argélia, é muito grave. Os cortes na ajuda humanitária por parte dos países doadores são demasiados grandes e põem em sério risco os refugiados saharauis que continuam a sofrer as agruras do exílio devido à ocupação marroquina do seu território, em 1975. Por isso, a Frente Polisario procura opções de ajuda internacional em novos países doadores.

O ministro de Cooperação saharaui, Brahim Mojtar, afirmou nas VII Jornadas das Universidades Públicas Madrilenas sobre el Sahara Ocidental que “estamos a promover duas iniciativas novas, com caráter de urgência, que requerem o apoio político do mundo e da solidariedade internacional.

Por um lado, estamos tratando de organizar una Conferência Internacional de Países Doadores, na qual todos se comprometam a fazer as suas doações em momentos concretos, para se poder elaborar um plano que permita organizar a chegada da ajuda humanitária escalonada e que garanta um fluxo permanente de abastecimento aos acampamentos de refugiados saharauis”.

Brahim Mojtar

Mas para fazer frente à gravidade d crise, a iniciativa que realmente poderia catapultar definitivamente as opções de garantir a sobrevivência dos saharauis, tanto nos acampamentos como nos territórios ocupados, melhorando também as suas condições e qualidade de vida, é a de “instar as Nações Unidas a criaram um fundo económico que nos permita, de uma vez, beneficiarmos da espoliação dos recursos naturais do Sahara Ocidental que está levando a cabo Marrocos”, assegura Mojtar.

Segundo Brahim Mojtar, Marrocos saqueou recursos naturais no Sahara Ocidental em 2012 no montante de 4,5 mil milhões de dólares (3,4 mil milhões de euros). “As Nações Unidas sabem-no e nós também, por isso propusemos que a ONU obrigue Marrocos a entregar ao referido fundo uma percentagem fixa desse benefício, que deve beneficiar diretamente o povo saharaui”.


Fonte: RASD News / Por Elisa Pavón

quinta-feira, 13 de junho de 2013

Polisario desperta interesse em Washington



Mohamed Abdelaziz em Nova Iorque, com Mohamed Yeslem Beissat,
novo representante saharaui em Washington

Ante o impasse que sofre o conflito saharaui desde há 40 anos, Polisario e Marruecos estão empenhados numa corrida diplomática para influenciar o ator internacional que poderia dirimir o litígio: os Estado Unidos. E em concreto ganhar adeptos no seio do Capitólio, lugar onde se materializam as decisões que afetam o destino mundial. A última iniciativa foi lançada pela Polisario na passada semana com uma visita de quatro dias do seu Secretário-Geral e Presidente saharaui a Washington e posteriormente a Nova Iorque.

Mohamed Abdelaziz mantuvo en esta gira a la capital norteamericana una serie de reuniones con  funcionarios del Departamento  de John Kerry, miembros de la Cámara de Representantes y del Senado, entre ellos el republicano James Inhofe (Oklahoma), que en su momento visitó a los campamentos saharauis; y la demócrata Betty McCollum (Minnesota), quien manifestó “su honor” al recibir el dirigente del Polisario. Finalizada su visita a la capital norteamericana, Abdelaziz se dirigió a Nueva York, no sin antes expresar su “satisfacción y optimismo” por los resultados de la visita.

En Nueva York el mandatario saharaui se encontró con el  secretario general de la ONU, Ban Ki – moon, en la sede de la Organización Internacional, al que invitó a que “visite el Sáhara Occidental para relanzar el proceso de diálogo con Marruecos”; y Ban le reiteró su “compromiso con la autodeterminación del pueblo saharaui”. Asimismo, Abdelaziz se entrevistó con el presidente del Consejo de Seguridad, el británico Mark Lyall Grant, al que le acompañaba el enviado personal para el Sáhara Occidental, Christopher Ross, el Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas responsable de los derechos humanos, Ivan Simonovic, y altos responsables de la ONU encargados del mantenimiento de paz y de asuntos políticos.

Mohamed Abdelaziz junto a Ban Ki–moon e Moulud Said, 
exrepresentante saharaui em Washington (2008)

Abdelaziz terminó así una gira de casi una semana, justo unos días después de que una delegación del Congreso de EEUU hiciera una visita a los campamentos de refugiados saharauis. Y a tener de las palabras del también secretario general del Polisario, todos con los que se entrevistó han expresado su “firme apoyo”  a los esfuerzos de la ONU y Christopher Ross para hacer avanzar el proceso de negociaciones entre las dos partes en  conflicto el Frente Polisario y Marruecos.

Toda esta suerte ‘oficial’ del líder saharaui se contradice con la que se encontró la delegación marroquí el pasado abril cuando fue declinada su audiencia con John Kerry, secretario de Estado de EEUU, precisamente por el comportamiento histérico de Marruecos, con respecto a la ampliación de las competencias de la MINURSO para supervisar los derechos humanos en el Sahara Occidental, propuesta por la futura Consejera de Seguridad Nacional, Susan Rice.

Estados Unidos ya no mira con los mismos ojos a Marruecos como hace años. La  “inamovible, ejemplar e histórica” relación que les ha mantenido durante décadas, ahora se tambalea, aunque sea a ritmo calmoso, y en gran parte por el conflicto saharaui.

Desde que se abrió la delegación saharaui en los años 90 en Washington, el Polisario tuvo como principal actividad  “convencer” al gobierno estadounidense y al Congreso de sus pacíficos pretensiones; pero sobre todo contrarrestar el lobby de Marruecos, y al que régimen alauí dedica muchos recursos.

O congressista Joseph Pitts, Mohamed Abdelaziz, 
secretario-general da Frente Polisario, e Mouloud Said (2001)

Y tanto les convenció que hoy incluso hay lobby en pro del Polisario. Siendo el Centro para la Justicia y los Derechos Humanos Robert F. Kennedy el más visible. Una labor sigilosa pero eficiente de Moulud Said, exrepresentante del Polisario en D.C, quien en una entrevista en 2005 reconoció que “desayuna, come y hasta cena en el Capitolio”. Said, que fue sustituido de su puesto el pasado septiembre, después de más de 20 años en Washington, consiguió sus primeros resultados, tras años de persuasión a los políticos estadounidenses que “pensaban que el Frente Polisario formaba parte del bloque soviético y que eran terroristas”. La primera buena señal se produjo en 1997 cuando el Congreso aprobó una resolución unánime respaldando un “referéndum de autodeterminación libre y justo en el Sáhara Occidental.”

A partir de allí las cascadas de visitas de congresistas, senadores y personalidades norteamericanos a los campamentos. En 2008 el Premio de DerechosHumanos Robert Kennedy a la activista saharaui a Aminetu Haidar. En 2011 el Congreso aprobó una ley que condicionaba toda la ayuda militar de EE.UU. a Marruecos por el respeto de los derechos humanos en el Sáhara Occidental. Y en abril de 2013 Estado Unidos propone que la MINURSO tuviera competencias en materia de derechos humanos.

Marruecos por su parte mira con preocupación estos acontecimientos. La última gira del dirigente saharaui a Washington fue vista por los medios de comunicación marroquí como un desafío y a vez que como una debilidad diplomática del gobierno de su país. Incluso van más allá y se preguntan si ahora el Polisario está recabando apoyos para el reconocimiento de la RASD como miembro observador de la ONU, al estilo palestino.


Mohamed Yeslem Beissat, novo representante 
da Polisario em Washington

Estados Unidos está mirando al conflicto saharaui con otra perspectiva que requiere que Polisario aproveche la nueva coyuntura. Y en esa tarea está inmerso el nuevo representante del Polisario en Washington, Mohamed Yeslem Beissat, que con ciertas reticencias se incorporó al nuevo cargo apenas unos meses antes de la vista de Mohamed Abdelaziz; y unos días después de que Obama anunciará que Samantha Power será la nueva embajadora de EE.UU. ante las Naciones Unidas. Power, de 41 años, es conocida por su defensa a la autodeterminación y los derechos humanos. Sustituye a Susan Rice, quien a su vez será anunciada como Consejera de seguridad nacional de Obama. Ambas mujeres son muy cercanas al Centro Robert F. Kennedy.

“A Política Marroquina no Sahara Ocidental fracassou”

Abdel Kader Taleb Omar, primeiro-ministro da República Saharaui

  O primeiro-ministro saharaui, Abdel Kader Taleb Omar, afirmou hoje durante as VII Jornadas das Universidades Madrilenas sobre o Sahara Ocidental que “o Conselho Económico e Social de Marrocos fez um estudo que põe em relevo que a política marroquina no Sahara Ocidental fracassou e que não conseguiram chegar ao coração dos saharauis para alcançar os seus objetivos anexionistas. Segundo Kader, nesse relatório é pedido expressamente uma mudança estratégica na política marroquina em relação ao Sahara”.

Mas essa é uma mudança muito difícil. Na sua intervenção, o dirigente saharaui assegurou que a Frente Polisario não oculta o facto da juventude saharaui defende que os anos de negociação e de intervenção da ONU são já mais que suficientes para se questionarem até quando há que manter a paciência e continuar a acreditar numa via pacífica que não conduz a nada.  “Estamos agora - afirma o primeiro-ministro saharaui – numa encruzilhada: o continuamos pela via pacífica ou retomamos as armas. É por isso que a Frente Polisario chama a atenção da comunidade internacional e do movimento de solidariedade a favor do Sahara para que intervenham e nos apoiem, porque existe um risco real de regressar às hostilidades”, comenta Abdel Kader.

Na sua tentativa de exortar o mundo a fazer algo para evitar o que anuncia, explica por que não é viável a via pacífica que se manteve até agora. “Porque Marrocos quer tudo ou nada e assim fecharam as portas a soluções políticas que poderiam pôr fim ao conflito”. Explica o primeiro-ministro na sua intervenção que “Marrocos é uma monarquia feudal, onde só existe um governo na sombra, sem confiança do povo e absolutamente simbólico. A realidade é que o governo marroquino está no Palácio Real, onde se encontra “O Príncipe dos Crentes”, cujas decisões são irrevogáveis”. Comentava Abdel Kader que Mohamed VI não permite sequer a apresentação de uma solução intermédia. “É que tudo depende da vontade do rei, ninguém mais tem capacidade de decisão em Marrocos e ele deve saber que as meias medidas não se encaixam aqui, que a solução para o conflito é deixar o povo saharaui decidir em referendo, porque esta é a única maneira de garantir a estabilidade e a paz na região”.


 © Elisa Pavón para RASD News